Neztha - Set #8
Neztha - Set #8
Acerca del Amor y otras crisis… sexuales…
Estamos en el mes de la flores, tarjetas cursis, promesas tontas, cenas caras, moteles llenos y virginidades entregadas. Si gente, llegó febrero y con el mes ese día en medio que algunos (y algunas) tanto esperan y algunos nos deseamos brincar. No voy a gastar tiempo contándoles lo que odio esa fecha, ya que se resume en que todas mi relaciones amorosas/afectivas, para bien o para mal siempre han terminado mal, aparte que mi naturaleza inconforme no me deja ver el mundo rosado y con olor a rosas en el que la mayoría de la población vive.
Así que no me voy a gastar contra San Valentontín, porque igual ni lo celebro. Yo celebro la Lupercalia, fiesta más original (y sabrosa) este febrero.
¿Qué demonios es la Lupercalia?; deberían de leer más.
La fiesta de los Lupercales (o Lupercalia), era una fiesta romana en honor a la fertilidad, que se celebraba más o menos del 13 al 15 de febrero; tenían un poco de rituales raros y a veces hasta espantosos, pero como uno lee y aprende solo lo que le conviene, en resumen celebraban la fertilidad de las mujeres, en medio de reuniones algo alocadas y lujuriosas, donde la gente bailaba desnuda y tenía relaciones sexuales, todo por amor a la fertilidad claro está. La descripción más parecida a una orgía que he leído en mucho tiempo.
Pues así, por crudo que parezca, empezó la festividad.
Pero en eso, como este mundo no puede ser perfecto y esa clase de demostraciones de amor parecían inmorales, llegó un Papa (de esos que viven con todos los lujos y sin hambre en Roma), y declaró la fiesta como pagana e inmoral (tuvo que haber estado o visto algo para llegar a esa conclusión no?), por lo que le encaramó el 14 de febrero como día de San Valentín (un mae que ni se sabe que existió, que casó en secreto a una pareja muy a lo Romeo y Julieta), y a partir de ese día siguen habiendo orgías pero en nombre de algo sin sabor, menos textura, que llaman amor. (Este dato histórico no está confirmado por lo que puedo estar completamente equivocado, pero está entretenida la historia.)
Y así los verdaderos rebeldes celebramos la Lupercalia en medio de tanto corazón y promesas de cielo y estrellas, aunque sea de palabra y aunque no corramos desnudos, y no porque no queramos, sino porque no tenemos con quien.
Porque encontrar con quien es el principal problema para todo hombre, y es el desencadenante de montones de crisis. Se pierde la confianza (aparte de la práctica), se pierde plata por invitaciones sin futuro (a corto plazo-par de horas claro), en medio de esas “pulseadas” se puede dar uno un mal color de que a todo le entra, lo cual le resta puntos para futuras conquistas. En caso de ligar y estar “fuera de ritmo”, se puede dar un mal concepto del sujeto como amante, lo cual en el chisme diario de las mujeres, puede restar puntos a futuro, entre muchas otras que no vienen al caso o no puedo describir acá por asuntos de respeto y decencia (que muy pocas veces salen a relucir en mi).
No puedo opinar en esta columna acerca de cómo se sienten las mujeres ante sus necesidades, porque obviamente no soy mujer, y lo que pueda decir puede ser extremadamente machista, pero si creo que no dista mucho de las necesidades y deseos de los hombres; eso sí, siempre he creído que las mujeres tienen mucho más facilidad para poder ligar, ya que los hombres casi nunca decimos que no, lo que nos hace presa fácil.
Así que la conclusión de todo esto, es que deberíamos colaborarnos un poquito más entre nosotros y ser más abiertos en relación a conversaciones de sexo. ¿Qué necesidad hay en prometer amor eterno si las dos partes nada más necesitan un revolcón?
Algo inmoral? Quizá, pero quién no lo hace?
Quién no disfruta ese mundo de sensaciones inexplicables que nos da el sexo?
Hacer el amor está demasiado sobrevaluado y me lo imagino un poco aburrido, pero el sexo, el puro y sin vergüenza, el lleno de confianza y deseo, ese sexo si es sabroso, y es al que deberíamos de celebrarle no solo en febrero, sino cada vez que se pueda. Y si se siente amor por la otra parte de la ecuación, pues bienvenido sea, aunque a veces el deseo basta para hacer de lo más simple algo sublime.
A veces me topo con gente que se avergüenza de hablar de estas cosas (o me creen demasiado abierto). Esta bien no compartir asuntos propios de pareja, pero avergonzarse a estas alturas u ocultar el no haber tenido o disfrutado de una aventurilla sexual, si lo veo raro.
Estamos en la época de la historia en la que más explotación se le da a todo lo que tenga que ver con sexo. Hay SexShops en todas las esquinas, ver tetas ya no trae la misma sensación de culpa que hace diez años, en todas las revistas y periódicos salen modelos semi-desnudas todos los días-todas las semanas, la pornografía celular debería de convertirse en un nuevo género de cine, y las invasiones a la privacidad de la vida amorosa de muchos sale ventilada todas las semanas.
En este punto es el único donde no estoy de acuerdo. Mucha gente critica a los que se graban o toman fotos haciendo sus “cosillas”; grabarse y compartir con la pareja esas cosas no está mal. Mal está quien usa esas fotos o videos para repartirlas a los ojos morbosos. Por eso tengo mis archivos siempre bien guardados.
Pero en fin, cada quien puede hacer de su culo un papalote. Como buen charolatra.
Ahora la única duda que me queda, es que si con tanta crisis económica y recesión por todas partes, pueda llegar esto a hacer más grande a los que sufren de una crisis sexual.
Si no hay plata, no hay compra mensual de anticonceptivos (condones, pastillas, etc.), entonces no hay sexo. O se aplica el “coitus-interruptus”, y gente menos satisfecha por todas partes, desemboca en que la gente se busque otras parejas, lo cual resulta en más embarazos fuera de matrimonios, más madres solteras, más pobreza.
Las mujeres no quieren sexo porque no quieren hijos, y eso nos deja a los hombres sin pareja en la cama, dándonos consuelo con el famoso y muy utilizado “yo con yo”.
Para mientras las mujeres, salen a la calle con su ropitas provocativas, viéndose bien y haciéndose desear, pero trabajando de la manera más original y eficiente como un microondas ante los machos llenos de testosterona y ganas de saciar sus deseos “bajos y perversos”. Así que no nos conviene una crisis sexualmente hablando, ya que está científicamente comprobado de que el sexo quita el stress, y si vamos a andar estresados por andar sin plata, por lo menos necesitamos un consuelo carnal para no morirnos de la “ahuevazón”.
Así que o bajan el precio de los anticonceptivos, o al final hombres y mujeres nos ponemos sinceros y llegamos a un acuerdo.
Si alguien tiene otra solución que avise. Se le agradecerá algún día.
Bueno pues espero que les haya ido bien en esta Lupercalia (a mi si), sigan amándose si quieren pero después no sufran, y recuerden que los feos somos más, y algún día dominaremos el mundo.
Saludos.
Natalio Villanueva.
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Crisis Sexual.mp3
P.D. Les dejo una canción que me pasó una nueva amiga, que me causó mucha gracia, y que viene al tema. (mp3)
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