Neztha - Set #11
Neztha - Set #11
Aguacero ReWire
Viernes 29 de Mayo. 8:23 p.m. Puerto Jiménez, lluvioso, 27° C.
Perfectamente podría estar durmiendo o viendo tele en mi casa, pero sigo amarrado a la silla de mi oficina. En la tele el sexto partido de la serie entre Lakers y Nuggets, y en el audio un set “rewire” de Kabuto & Koji en vivo desde los estudios de una radio nacional
Ya con más tranquilidad me dispongo a escribir el segundo párrafo de esto y caen a mi cabeza tres conclusiones: 1. En esta era de la tecnología de la información, si uno no obtiene algo (lo que sea), es porque no quiere; 2. Que me tienen que gustar DEMASIADO Kabuto & Koji para hacer hasta lo imposible por escucharlos; y 3. Mis amigos son unos completos alcahuetas.
En cuanto al punto uno, doy otro ejemplo: estoy en la tarde terminando de redactar unas propuestas para una radio, cuando escucho en la música que pone siempre mi papá en la oficina una canción que me mueve hasta el último nervio; no decía nada, era música muy ambiental, con cuerdas y capas y capas de sonidos hipnóticos. Tuve que ir a ver qué era, cómo se llamaba. Vuelvo a mi computadora con el nombre de la canción (Whisperchill), y el intérprete (Liquid Mind). Busco un poquito en Discogs.com, y me doy cuenta que se especializan en música para aliviar el stress (sería por eso que me gustó tanto?); cinco minutos después, estaba comprando el disco de 4 canciones, por menos de $5.
Me imagino cómo pudo haber sido en otros tiempos: primero que todo, no sabría ni de quien es o cómo se llama la canción, porque no existían los canales de música de SKY; así que hubiera llamado a la radio, para que probablemente una secretaria mal informada me hubiera dado el nombre mal. Me dirijo con el sonido en mi cabeza y un pedazo de papel a la tienda de discos más cercana (si estuviera en Puerto Jiménez tendría que manejar mínimo unas dos horas a un pueblo que si tenga tienda de discos, o sepan qué hay más música aparte de la tropical); llegaría y lo más seguro es que no tuvieran el disco que viene en mi papelito, o me digan que ese artista toca quebradita y no lo que yo ando buscando, por lo que me dispongo a describirle a el amable dependiente de la tienda llena de discos viejos de Paquita la del Barrio, Huracanes y Bronco, el sonido que ando guardado en mi cabeza: “es una música muy tranquila, suena como el viento, unos tiqui-tiqui-tacs, campanitas y en el fondo un “swooooooooooooooooooosssshhhhhhh!!!!!”… ha escuchado algo parecido?”. Aparte de la cara de “a este a que hora lo bajaron los extraterrestres”, me enfrento a el juicio de “ah, eso no es música!!!”, me anda con una larga y una corta, y termina vendiéndome un disco de Enigma que es lo que el piensa que es lo que busco, que no me voy a arrepentir; no pasaron 30 segundos del disco cuando me arrepiento de haber gastado casi $20 en algo que se va a rayar por poco uso o que algún mal amigo me va a robar del carro.
Vuelvo a mi oficina pensando en que “la próxima que vaya a chepe fijo lo encuentro”, y vuelvo a poner la radio esperando a que algún día la vuelva a escuchar, lo cual es poco probable porque ni siquiera recuerdo en qué frecuencia estaba sintonizada.
Será un ejemplo algo tonto, pero en este gana la tecnología como por 30 puntos de ventaja (los Lakers ganan por 18 puntos en el último cuarto de la final del oeste). Así que con orgullo lo digo, que viva Internet; mi vida no sería lo fácil y entretenida sin ella; o vería más tele; o haría más deporte… todo mal… siempre hay algo…
Ahora vamos con el punto dos (2. Que me tienen que gustar DEMASIADO Kabuto & Koji para hacer hasta lo imposible por escucharlos); y en efecto, me gusta demasiado el sonido de esos cabrones!!! Si tuviera que describirlos, adaptaría la descripción que me dio una amiga: es un sonido que hipnotiza, hasta el punto de sentir que esos mismo sonidos dicen tu nombre y te invitan a bailar casi sin querer… cabe rescatar que en el momento en que me dijo eso, estaba completamente sobria. Para los que no los han escuchado, se pierden de algo bueno, algo diferente, algo que se convierte en dosis necesaria para el equilibrio por lo menos de mis orejas. Tienen un CD que fue nominado en los premios ACAM, junto al ensamble étnico, que es una prueba inequívoca de que en Costa Rica sobra talento en todas partes… y que las radio siguen pensando que es mejor programar a Paulina Rubio o reggaetoneros en lugar de apoyar el talento nacional… todo re-mal.
Y para finalizar con el punto tres (que mis amigos son unos alcahuetas); pues no tengo nada que decir, sino más bien agradecer, porque gracias a ellos escucho música nueva todos los días, me pasan chistes para alegrar mis mañanas, fotos para alegrar los sentidos, me ponen apodos nuevos y hasta han sido los causantes de que la gente tenga que aguantar escuchar cuando pongo música hasta en las esquinas de PZ. Así que no hay nada más que decir, sino un enorme GRACIAS.!!!
Parece que ya escampa en Puerto Jiménez; en Pérez Zeledón mi hijo debe de estar yéndose a la cama, lo cual me hace desear estar ahí, en familia, pero hoy no se puede.
Este es mi mes de cumpleaños (los veo el 13 de Junio en Maracatú, Dominical), así que en la columna de Julio en la de menos tenga muchas menos neuronas que hoy, así que disfrutemos juntos mientras dure, y recuerden que los feos somos más, y algún día dominaremos el mundo.
Saludos.
Natalio Villanueva
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