La primavera despierta entre estampados audaces y colores brillantes que recorren no sólo vestidos, pantalones y faldas, sino también los complementos.
Esta temporada se llevan los colores intensos, brillantes y potentes como el turquesa, el lila, el fucsia, el amarillo o el naranja. Todos ellos se instalan con cierto descaro en la nueva estética neo punk y con mucha autoridad sobre la corriente minimalista.
Cuero, cadenas, tachuelas y cortes rebeldes están presenten en las propuestas neo punk de Chanel, Balenciaga, Miu Miu y Burberry Prorsum. El estilo que impusieron los Sex Pistols en Londres, a finales de la década de los 70, se reinventa en clave de lujo.
Un look punk lleno de lujo
Las cazadoras de cuero negro, las minifaldas, las camisetas transgresoras y las míticas botas Doctor Martens se mezclan con prendas callejeras bordadas y selladas con lentejuelas, imperdibles y tachuelas.
Más poética se muestra la colección de Lanvin, en la que sobresale el rojo pasión en total look. Dior e Yves Saint Laurent eligen igualmente el intenso y sexy rojo para vestir a la mujer de la mañana a la noche.
Frente a los estampados felinos y la explosión floral, el minimalismo llega impregnado en una explosión cromática con intención de reinar con el dominio de los cortes y el equilibrio del color. Stella McCartney, Amaya Arzuaga o Celine se apuntan a la ley del menos es más.
Lo folk y hippie esta in
Alberta Ferretti se ocupa de subir a la pasarela faldas largas y fluidas y jerseys de crochet en tonos naturales. Imprescindibles para un armario folk resultan los vestidos de flores, camisas de aire romántico, chalecos y pantalones vaqueros desgastados.
Dolce&Gabbana apuesta por la moda Adlib, representada por prendas de algodón, donde los encajes y bordados son protagonistas principales. En un blanco inmaculado, los vestidos largos y las blusas están en alza.


